Las aplicaciones de AGV que encajan bien con las cámaras de streaming son aquellas en las que el vídeo en vivo, la visibilidad del sistema y una integración sencilla importan más que el análisis avanzado de imágenes.
Esto puede aplicarse a robots de almacén, robots de patrulla, robots de inspección, plataformas de desarrollo y sistemas móviles integrados que necesitan un flujo de vídeo en vivo fiable. En algunos casos, el stream se utiliza principalmente para la visibilidad del operador. En otros, sirve para la depuración, la asistencia remota o la monitorización de aplicaciones.
Es igual de importante entender cuándo una cámara de streaming no es la mejor opción. Si el requisito principal es la detección de profundidad, la percepción orientada principalmente a la autonomía, la medición precisa u otra tarea de visión con un alto componente de análisis, entonces una cámara de visión artificial, una cámara de profundidad u otro tipo de sensor pueden ser más adecuados.